Cierto día Dos amigos se encontraron y decidieron tomar un café y conversar, en medio de la plática uno le cometa al otro en tono de fastidio y queja -Mi papa me llama demasiado por teléfono para pedirme que vaya a conversar con él. Yo voy poco y muchas veces siento que me molesta su forma de ser. Ya sabes cómo son las personas mayores. Cuentan la misma historia se quejan y a veces son hasta molestas. Además nunca me faltan compromisos. Que los amigos el trabajo - Yo en cambio, dijo su amigo, visito y hablo mucho con mi papa. Cada vez que estoy deprimido, acudo a él, cuando me siento solo, cuando tengo un problema, y necesito fuerzas, voy a él y me siento mejor - Cáspita eres mucho eres mucho mejor que yo respondió el amigo - No lo creas, soy igual que tú dijo con tristeza. Visito a mi padre. Falleció pero en el cementerio falleció hace un tiempo, pero mientras estuvo conmigo, tampoco yo iba a conversar con él y pensaba lo mismo que tú. No sabes cuanta falta me h...